De este modo, si ocupa el ático, no hará más que usar espacios ya empleados anteriormente: durante el pontificado de Benedicto XVI, residía allí su secretario personal, monseñor Georg Gänswein.
Además, según ANSA, durante el cónclave también se planteó el aspecto económico: la residencia de Francisco en Santa Marta, aunque aparentemente más modesta que el lujoso apartamento papal de la tercera planta del Palacio Apostólico, implicaba gastos considerables, sobre todo en seguridad, con facturas que rondaban en promedio los 200.000 euros mensuales.
Todavía no hay fechas oficiales para el traslado.
Mientras tanto, León XIV ha supervisado personalmente las obras de renovación de la planta situada entre la tercera logia y la azotea, donde desde septiembre pasado ya utiliza el estudio. En un principio no estaba claro si decidiría trasladar su vivienda al ático.
De hecho, el propio León XIV comentó a periodistas en uno de sus encuentros informales a la salida de Castel Gandolfo que, cuando se mude, sus dos secretarios vivirán también con él. Se trata del peruano Don Edgard Iván Rimaycuna Inga, que lo acompaña desde su etapa como obispo en Perú, y del italiano Don Marco Billeri, quien asumió el cargo en octubre de 2025.
El Pontífice mantendrá también sus hábitos personales. Por ejemplo, ya ha instalado un pequeño gimnasio en sus aposentos privados, pues le gusta ejercitarse para relajarse y aliviar el estrés. También se han colocado ya equipos de última generación en Castel Gandolfo.
Los aposentos privados contarán además con cocina, dormitorio con baño, habitación para invitados, una pequeña terraza y, como es natural, una capilla para la misa matutina.