Incendios en Chubut: la Justicia confirmó que fueron provocados de manera “intencional”

Escuchar esta noticia
Powered by Evolucion Streaming
x1

Incendios en Chubut: la Justicia confirmó que fueron provocados de manera “intencional”

Por Gus Reimon.

Peritajes hallaron rastros de combustible en el punto de inicio. Más de 15 mil hectáreas arrasadas, evacuaciones masivas y un Estado que llega tarde mientras la sociedad civil pone el cuerpo.

 

La provincia de Chubut atraviesa uno de los incendios forestales más devastadores de las últimas dos décadas. El fuego ya arrasó miles de hectáreas, golpeó zonas pobladas, produjo daños ambientales irreversibles y obligó a la evacuación de miles de personas en la Comarca Andina. En paralelo, la Justicia confirmó lo que se temía desde el inicio: el desastre no fue accidental.

 

El fiscal general de Chubut, Carlos Díaz Mayer, aseguró que la principal hipótesis de la investigación es que el incendio fue provocado de manera deliberada.

 

“El perito encontró, con un equipo específico, la existencia de combustibles y vapores de combustible en el lugar donde cree que se inició el fuego. Estamos frente a un hecho deliberado e intencional”, afirmó.

 

El foco original comenzó el lunes en una zona estratégica entre El Hoyo y el acceso al lago de Puerto Patriada, próximo al único camino de ingreso y egreso del área.

 

“Quien prendió el fuego sabía perfectamente el riesgo: más de tres mil personas, cientos de vehículos, vecinos y familias en plena temporada”, advirtió el fiscal.

 

Mientras el humo espeso cubre la región, el fuego avanza sobre bosques, viviendas, cultivos e infraestructura crítica. Las llamas cruzaron el río Epuyén y avanzaron sobre parajes como El Pedregoso y Las Pataguas, donde vecinos y brigadistas resisten con mangueras, motobombas y recursos limitados.

 

Un Estado punitivo, sin prevención

 

En medio de la tragedia, los gobiernos nacional y provincial instalaron rápidamente un discurso punitivo y persecutorio, hablando de “enemigos violentos” y responsabilizando actores difusos, pero evitando discutir el fondo: el vacío estructural de políticas ambientales y el desfinanciamiento del sistema de manejo del fuego.

 

Mientras se habla de castigo, se borran de la discusión datos clave: reducción de brigadistas, recortes presupuestarios, degradación institucional del área de Ambiente, demoras y retención de fondos internacionales destinados a prevención. La política aparece cuando el fuego ya está instalado. Antes, no.

 

La sociedad civil, en primera línea

 

Otra vez, la comunidad organizada sostiene lo que el Estado abandona. Centros culturales, sindicatos, radios comunitarias, organizaciones sociales y vecinos se convierten en logística, asistencia, comunicación y fuerza humana. Cocinan, organizan colectas, ponen vehículos, combustible, equipos y, sobre todo, cuerpo.

 

Un daño ambiental incalculable

 

El incendio arrasó bosque nativo, destruyó biodiversidad, fauna silvestre, viviendas rurales, escuelas y producción local. El impacto será irreversible en varios sectores de la región. Greenpeace ya había alertado que Chubut concentra más de la mitad de la pérdida del bosque andino del país. Hoy, la advertencia se transformó en tragedia tangible.

 

Quiénes son los grandes dueños de la tierra

La concentración territorial como escenario silencioso del conflicto

 

Detrás de incendios, desplazamientos, tensiones territoriales y negocios inmobiliarios hay una constante que no cambia: la concentración de tierras en pocas manos, muchas veces extranjeras, y un modelo que habilita especulación, extractivismo y desigualdad estructural.

 

Estos son algunos de los mayores poseedores de tierras en Argentina:

 

High Luck Group (China) — +1.000.000 ha

 

Grupo Benetton (Italia) — ~920.000 ha

 

Integra Lithium / José Luis Manzano — 750.000/800.000 ha

 

Grupo Walbook (Reino Unido) — ~600.000 ha

 

Familia Menéndez–Braun (Argentina) — 500.000/600.000 ha

 

Manzano – adicional — ~573.000 ha

 

Arauco – Grupo Angelini (Chile) — 264.000 ha

 

Cresud / Elsztain — 205.000/260.000 ha

 

Grupo MSU — ~172.000 ha

 

Alto Paraná — 150.000/200.000 ha

 

Lázaro Báez — 415.000/470.000 ha

 

Estomonte AG (Suiza) — hasta 400.000 ha

 

Corporación América / Eurnekian — hasta 200.000 ha

 

Los Grobo — ~260.000 ha

 

Joe Lewis — 12.000/15.000 ha (acceso exclusivo a Lago Escondido)

 

Ted Turner (EE.UU.) — 50.000/56.000 ha

 

Familia Ochoa–Paz — ~180.000 ha

 

Capitales offshore y asiáticos — hasta 200.000 ha

 

Familia Larminat — 100.000/150.000 ha

 

Adecoagro y pools agroexportadores — hasta 210.000 ha

 

No son sólo hectáreas: son poder, influencia, capacidad de presión y un modelo de país.

 

 

Los incendios no son sólo fuego. Son política, economía, territorio, especulación y abandono estatal. Son la postal de un país donde los bosques se queman, la tierra se concentra, el Estado reduce su presencia y los discursos oficiales prefieren crear enemigos antes que asumir responsabilidades.

 

Mientras el humo tapa el cielo patagónico, queda expuesto algo más profundo: en Argentina la tierra arde, pero no sólo por las llamas. Arde por un modelo que habilita desigualdad, saqueo ambiental, negocios privados y desprotección pública.

Y mientras el poder mira, la sociedad civil vuelve a salvar el país que los gobiernos dejan caer.

Compruebe también

«Rojas se Levanta: Marcha contra el Ajuste y el Odio el 7F»

«Rojas se Levanta: Marcha contra el Ajuste y el Odio el 7F»

▶ Escuchar esta noticia Powered by Evolucion Streaming x1 por Picus Hernán. La comunidad de …

Déjanos tu comentario