Su salto a la fama llegó con el programa SCTV (1976-1984), donde no solo demostró su talento para la imitación y el sketch, sino también su pluma, logrando un premio Emmy en 1982 como guionista.
Su impacto en el cine fue inmediato y duradero:
- «Beetlejuice» (1988): Como la excéntrica Delia Deetz, se convirtió en una musa del estilo gótico de Tim Burton.
- «Mi pobre angelito» (1990): Su interpretación de Kate McCallister, la madre desesperada por reencontrarse con su hijo en Navidad, quedó grabada en la memoria colectiva del cine familiar.
- Comedia de culto: Participó en proyectos aclamados como A Mighty Wind y, más recientemente, vivió un renacimiento global gracias a su multipremiado papel de Moira Rose en la serie Schitt’s Creek.