«En la Argentina nadie te regala nada», dice una de esas frases que quedaron grabadas en el inconsciente colectivo. Y parece que esa idea es la que tomó como bandera Federico Damelio, un dirigente que busca abrirse camino con un discurso diferente, convencido de que llegó el momento de que aparezcan nuevas caras y nuevas ideas en la política nacional.
En un país donde muchos sienten que «siempre juegan los mismos», Damelio decidió salir a la cancha con ADN Argentino, un espacio político que pone el foco en los valores cristianos, el federalismo, la familia, el trabajo y la participación ciudadana. La apuesta no es menor: construir desde abajo una alternativa que, según sostienen, pueda convertirse en una opción real de cara a las elecciones de 2027.
Lejos de los grandes aparatos partidarios, Damelio repite una idea que sintetiza el espíritu del movimiento: la política tiene que volver a estar cerca de la gente. Esa cercanía es uno de los pilares sobre los que intenta edificar un espacio integrado por profesionales, comerciantes, pastores, jóvenes y dirigentes del interior que, hasta ahora, muchas veces sintieron que no tenían lugar en la discusión nacional.
Como dice otra vieja frase argentina, «el horno no está para bollos». En un contexto de desconfianza hacia la dirigencia tradicional, Damelio interpreta que existe un sector importante de la sociedad que reclama renovación, transparencia y dirigentes con convicciones firmes antes que discursos de ocasión.
Uno de los aspectos que más destaca dentro de ADN Argentino es su mirada profundamente federal. En entrevistas concedidas a medios del interior, Damelio remarca que la Argentina no termina en la Capital Federal y que las provincias deben volver a ocupar un rol central en la construcción del país. «Hay que achicar las distancias», sostienen desde el espacio, convencidos de que escuchar las realidades regionales será clave para cualquier proyecto de transformación.
El dirigente también pone sobre la mesa una palabra que considera indispensable: gestión. Para él, no alcanza con las promesas ni con los slogans de campaña. Hace falta planificación, equipos técnicos y dirigentes preparados para administrar el Estado con eficiencia y responsabilidad.
Dentro de ese proyecto aparece además la figura de Dante Gebel, a quien ADN Argentino impulsa como posible candidato presidencial para 2027. Su perfil, sostienen, representa una forma distinta de hacer política basada en la fe, el diálogo y la cercanía con la ciudadanía.
Los ejes del espacio también están claramente definidos: fortalecer las instituciones, promover la producción y el empleo, defender a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y reforzar los mecanismos de transparencia y control ciudadano. Una agenda que intenta diferenciarse del enfrentamiento permanente que domina buena parte de la política argentina.
Federico Damelio sabe que el desafío es enorme. Construir un espacio nacional desde cero nunca resulta sencillo. Sin embargo, quienes lo acompañan destacan su capacidad para convocar, escuchar y organizar equipos, además de mantener una visión clara sobre el rumbo que pretende darle al proyecto.
Como diría el potro, «despacito y por las piedras». ADN Argentino ya comenzó a conformar mesas provinciales y locales, capacitando dirigentes y sumando voluntarios con la intención de llegar fortalecidos a 2027. La estrategia apunta a crecer de manera sostenida, consolidando presencia territorial antes que buscar atajos.
Porque si algo parece transmitir Federico Damelio es que la política, para recuperar la confianza de la sociedad, necesita volver a construirse desde las bases. Y en una Argentina donde muchos sienten que «la esperanza es lo último que se pierde», el dirigente apuesta a convertirse en una nueva alternativa para quienes creen que todavía es posible hacer las cosas de otra manera.
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