Todo ocurrió a los 30 minutos del primer tiempo en el estadio Libertadores de América–Ricardo Enrique Bochini. El lateral derecho del «Fortín» apareció por sorpresa en el área rival y definió con precisión para poner el 1-0 parcial.
La alegría duró un suspiro
Sin embargo, la euforia se transformó en pesadilla en cuestión de segundos. En la acción siguiente al gol, Gordon intentó despejar un centro bajo que llegó desde la derecha y terminó enviando la pelota al fondo de su propio arco, decretando el empate inmediato para el «Rojo».
La secuencia dejó atónitos a jugadores, cuerpos técnicos y al público presente, ya que no es habitual ver que un mismo futbolista convierta a favor y en contra en un lapso tan corto. El blooper le dio aire a Independiente, que encontró la igualdad sin necesidad de generar una jugada propia, mientras que los de Liniers debieron reponerse del golpe anímico en pleno desarrollo del encuentro.