Por El Archivólogo
Desde los archivos de La Agencia de Guardia
Hay fotos que hacen historia. Y hay otras que, además, la incendian. La serie Menem de Prime Video reavivó un escándalo que venía en reposo desde hace casi cuatro décadas: el de Yuyito González y Carlos Saúl Menem, en ese legendario ida y vuelta entre bambalinas, poder y lente fotográfica. La escena, recreada con picardía e intención por Virginia Gallardo y Leonardo Sbaraglia, volvió a poner sobre la mesa un episodio que fue tapa, susurro y grito de los ochenta.
La historia se escribió con las luces del teatro y el flash de una cámara de GENTE: 12 de septiembre de 1987, la vedette más mimada del momento bajaba del escenario en pleno show en La Rioja y, como si todo estuviera ensayado, se sentaba en la falda del gobernador más seductor de la historia argentina. “¿Le peso?”, lanzó ella. “Por mí puede quedarse todo lo que quiera”, respondió el Turco, con esa sonrisa que ya olía a campaña.
Y sí: aunque no se mencionó con nombre y apellido, la escena de la serie es un calco quirúrgico de esa foto. La rubia explosiva con vestido griego y tajo olímpico. El gobernador caudillo, con traje gris y mirada de zorro. Y el país, como siempre, mirando.
La producción dirigida por Ariel Winograd tocó una fibra sensible. No tanto por la nostalgia, sino por el recuerdo. Porque el recuerdo, como decía mamá, no siempre es justo. Yuyito González, hoy conductora de Empezar el Día, no tardó en pronunciarse. “Mis abogados están mirando la serie”, advirtió con tono calmo pero firme, como quien conoce el oficio y el quilombo mediático.
Su reacción tiene sentido: no es lo mismo que te recuerden con cariño, que te usen como meme de época. Menos si en la ficción el hijo del expresidente lanza un “trol*” sin anestesia, con la cámara enfocando a una vedette que, aunque sin nombre, es inconfundible. ¿Coincidencia? Ni que estuviéramos en 1989.
No fue tapa, pero sí fue bomba. En aquella edición de GENTE, la foto ilustraba un artículo sobre “La fiesta de Cafiero”, pero lo que se robó todas las miradas fue esa imagen en la que Menem y Yuyito parecían más una pareja de comedia romántica que protagonistas del folklore político.
El Turco había ganado en La Rioja con el 62% de los votos, había empapelado la provincia con carteles que decían “Menem Presidente” antes siquiera de ser candidato, y ya manejaba el marketing político como un rockstar. La foto no fue casual. Yuyito lo confirma: “Ese día me dijeron ‘hacelo con él’, yo hacía eso con cualquier señor del público”. Pero ese “señor” era Menem. Y todo cambió.
Para Yuyito, fue una rutina más de teatro de revista. Para Menem, una jugada estratégica. Para GENTE, una doble página que vendió como pan caliente. El epígrafe lo decía todo: “Ahora quiere ser presidente. Con sus carteles… y con Yuyito González”. La Argentina, mientras tanto, ya empezaba a hablar en tono de pizza, champagne y papel picado.
Virginia Gallardo, por su parte, se cubre en la formalidad: “No sé si mi personaje es Yuyito, eso lo tienen que decir ustedes”. Pero admitió que se comunicó con ella antes del estreno del tráiler. Y en televisión argentina, eso ya es una confesión.
Yuyito asegura que no hubo invitación posterior. Pero reconoce que se generó un vínculo. “Él estaba en esa de tratar de conquistar, no voy a decir que no”, dijo sin rodeos. Olga Wornat, en su biografía sobre Menem, llegó a decir que estuvieron a punto de casarse. Y aunque ella lo niega, la leyenda quedó.
La serie Menem no tiene problemas en mostrar el lado más carnal, contradictorio y fabulador del exmandatario. Pero, en el camino, pone el reflector sobre nombres reales, como el de Yuyito, aunque los guionistas juren que es pura coincidencia. Ella, con temple y estilo, intenta cuidar su historia.
¿Puede demandar? Probablemente no, porque su nombre no aparece. ¿Puede incomodar? Claramente sí. Porque el archivo existe. Porque la foto existe. Y porque, como sabemos, en Argentina la línea entre ficción y reality siempre fue una especie de maquillaje borroso.
🧾 Veredicto del Archivólogo
El archivo no miente. Solo espera. La foto de Yuyito y Menem fue una jugada de época, un punto de quiebre entre el teatro y la política, entre la risa y la estrategia. Hoy, vuelve del pasado con filtro HD y polémica viral. La serie reabrió una carpeta que nunca se cerró del todo. Y nosotros, como buenos buscadores de señales del tiempo, nos preguntamos: ¿cuántas otras fotos más volverán a hablar?
Porque en este país, todo archivo es un búmeran. Y cuando vuelve, lo hace con glamour… y con pólvora.
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